domingo, 22 de febrero de 2009

Bueno, yo no sé escribir pero... ahí va: (Lu, Celia no se rían)

FRAGMENTO DE UNA TARDE DE VERANO
Era una tarde soleada, yo paseaba por la orilla de la playa. Divisé algo en la lejanía, me acerqué para ver lo que era: una flor. "Qúe raro" Pensé. Me agaché recogiendo el pareo blanco que llevaba puesto en ese momento y la cogí. Era hermosa, del tamaño del puño de un bebé. Sus colores eran vivos y furtes:carmín naranja y violeta, pero a la vez parecía tan delicada como el cirstal más fino. Oí el piar de una gaviota, me distraje durante una fracción de segundo, lo suficiente como para que el viento la arrastra consigo mar adentro, como el timpo a los recuerdos. Me entristecí, una lágrima solitaria surcó mi rostro. Aquella flor era tan bonita... Me recordó algo, algo triste, no sé el qué. Me tumbé en la arena a la vez que secaba la lágrima, pronto anochecería. Todo era silencio en aquel momento, lo único que me devlovió a la realidad fue la música que el murmullo de las olas al romper en la orilla traía a mis oidos. En medio de esa melodía embriagadora oí un canto, tan bonito que parecía de sirenas. Con todo esto me sumí de nuevo en una trance, aunque esta vez mucho más profundo, y aquel canto incoerente cobró sentido en mi cabeza, la canción de cuna que mis padres solían cantar al arroparme:
Este es un cuento,
un cuento de agua
si lo escuchas atento,
descubrirás la historia de Aqua.
Uuuh, uhhh uaah...
Me quedé dormida, tal vez durante horas, tal vez minutos. No sé, perdí la noción del tiempo.
Algo frío y juguetón se metía entre los dedos de mis pies y me hacía cosquillas. Esto me arrancó una sonrisa en medio de la pesadilla que estaba viviendo en sueños. Me incorporé, era el agua de la marea subiendo. Encogí las rodillas. Ya era de noche, luna llena. EL cielo parecía una sábana inmensa llena de pequeños agujeros por los que se colaba una luz especial, tal vez mágica. El agua del mar parecía una extensa masa de fango negro que se lo tragaba todo excepto la luz de la luna y de aquellos puntito especiales. Mi madre solía decirme que cada una de esas bombillitas era encendida con el almas de una ser vivo que se apagaba. La busqué con la mirada, para mí ella era la la estrella más brillante de cada noche, na que tenía un brillo azulado e intenso, la Estrella Polar. Aunque ya no siguiera junto a mí, ella, ahora en forma de estrella seguía señalando mi norte. Guiándome aunque fuera en sueños.
Llegó a mis oídos un sonido perdido en el viento que gritaba mi nombre, era mi abuela. Desde el accidente vivía con ella en aquel pueblo costero retirado del mundo. Mi rodtro ensombreció, me levanté y sacudí el pareo. Era hora de cenar y volver a vivir en el mundo real, lleno de noticias trágicas de muertes y esclavos, aquel que una fatal noche de otoño, se llevó consigo la vida de ellos.

8 comentarios:

  1. no m rio es muy bonito xd
    pd:soy celia

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  2. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  3. Pues tu escribes mucho mejor asi que calladita la boca, de acuerdo, te pondre un comentario cuando pueda, que no tengo apenas tiempo de mirar mi blog.

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  4. Me ha gustado.
    Vendré de vez en cuando a ver este blog a leer que recuerdos estivales has evocado.
    ¡Sigue escribiendo, lo haces bien!

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  5. helenitaaa escribes muy bien porfa pon alguna publicacion mas!!!!!!!!!!

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  6. Uhh... ¿Con que Dani, eh Helen?
    Ayayayay....

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  7. a k te doi, otra invencion de cynthia...

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