Atrapada, así es como estoy.
Entre dos mundos.
Quiero huir, pero no puedo.
El destino sigue su curso.
Y me doy cuenta,
de lo triste que puede llegar a ser la vida.
Porque quizá hoy sea el último día
en que vea la lluvia
entre las paredes de este lugar.
Tal vez el último momento que tenga para reir,
para hablar, para confiar.
Y esta sensación no me gusta,
nada.
Al menos, estoy segura de algo.
en medio de toda esta confusión.
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